(Comienza con un ritmo disonante y perturbador, acompañado de susurros y gemidos lejanos)
(Verso 1)
Soy la sombra en la esquina, el susurro en la noche eterna,
La pesadilla recurrente que te roba el aliento y te hace reprochar en cada vena.
Mi mente es un abismo insondable, llena de horrores sin fin ni nombre,
Y tú, simple espectador tembloroso, estás a punto de entrar en mi festín de sangre y renombre.
(Coro)
Superioridad no es solo un título vacío, es mi esencia misma y profunda,
Ustedes son marionetas danzantes, yo el titiritero demente que las manipula y las confunde.
Mi arte es el dolor exquisito, mi lienzo es su sufrimiento eterno y profundo,
En esta obra macabra y sangrienta, la muerte es solo el comienzo de un viaje inmundo.
(Verso 2)
Sus miedos son mi combustible preciado, su desesperación mi placer más oscuro y secreto,
Los observo desde arriba, con una sonrisa cruel, como un dios despiadado y sin respeto.
Se aferran a la esperanza ilusoria, pero yo la destruyo sin piedad ni freno,
En mi reino de sombras retorcidas, solo existe la oscuridad eterna, un veneno.
(Coro)
Superioridad no es solo un título vacío, es mi esencia misma y profunda,
Ustedes son marionetas danzantes, yo el titiritero demente que las manipula y las confunde.
Mi arte es el dolor exquisito, mi lienzo es su sufrimiento eterno y profundo,
En esta obra macabra y sangrienta, la muerte es solo el comienzo de un viaje inmundo.
(Puente)
No hay redención posible, no hay salvación a la vista, solo el olvido eterno y frío,
En mi laberinto mental retorcido, están condenados al castigo infinito, sin respiro.
Soy el verdugo implacable, el juez corrupto, el jurado sesgado y la ley suprema,
Y su única salida ilusoria es desaparecer en mi grey sombría, sin dilema.
(Coro)
Superioridad no es solo un título vacío, es mi esencia misma y profunda,
Ustedes son marionetas danzantes, yo el titiritero demente que las manipula y las confunde.
Mi arte es el dolor exquisito, mi lienzo es su sufrimiento eterno y profundo,
En esta obra macabra y sangrienta, la muerte es solo el comienzo de un viaje inmundo.
(Reflexión)
Pero, ¿quién soy yo para juzgar? ¿Acaso mi superioridad no es también una prisión?
En la soledad de mi trono, a veces anhelo la simpleza de una conexión.
Pero el abismo me llama, y no puedo resistir su canto,
Así que sigo danzando en la oscuridad, un rey maldito en su propio quebranto.
(Outro)
Así que cierren los ojos temblorosos, respiren hondo el aire viciado y déjense llevar sin luchar,
Hacia el abismo sin fondo ni retorno donde nunca volverán a amar ni a soñar.
Soy el dueño absoluto de sus almas perdidas, el amo supremo de su terror más profundo,
Y ahora, disfruten el espectáculo final, porque ha llegado su hora.
-- YulAi El Guerrero