[♪ Turntable playing in background ♪ ♪ E-O ♪
♪ Ah ♪
Cargué con cadenas que no eran mías, tropecé mil veces en noches vacías,
el miedo habló fuerte en mi corazón, pero aprendí a escucharlo y hallé dirección.
Caer no fué un fin, fue lección escondida,
un susurro diciendo que aún sigo con vida.
Si mis pasos tiemblan en la oscuridad, es porque aprendí a caminar en verdad.
No hay dolor que no pueda enseñar,
ni caída que me impida avanzar.
Cada cicatriz me cuenta una historia,
soy el reflejo de lucha y memoria.
¡Calla!
Caigo, respiro, me rompo, resisto,
que a golpe en la cara me volvió distinto.
El fracaso fue fuego, el dolor fue testigo,
me dijo que siga, me hizo mi amigo.
Del polvo levanto mi cuerpo cansado,
no hay muro que frene lo que he demostrado.
Si el miedo me grita, lo vuelvo canción,
mi vida es la prueba de superación.
La encontré en el fondo del abismo,
la soledad fue mi único testigo.
Allí descubrí que el fuego interior
nace en la duda, renace en error.
Hoy me levanto con fuerza y verdad,
mi pasado no es jaula, es mi libertad.
Cada lágrima fue río hacia el mar,
cada paso me enseñó a volar.
Cuando el miedo intente apagar tu voz,
recuerda que el eco lo vencerá Dios.
No hay fracaso que no pueda sanar.
Siempre hay un nuevo sol al despertar.
Cruzando tormentas hallé mi poder,
aprendí que perder también es crecer.
Las voces que dudan no saben quién soy,
soy la prueba viviente de que aún estoy.
El dolor me enseñó a resistir,
la esperanza me obliga a seguir.
Aunque el mundo intente quebrar mi ser,
cada caída me hará renacer.
Siento que todo me quema en el pecho,
pero sigo firme, no pierdo el derecho.
El alma es acero, la mente es un arma,
la fe que me eleva, la fuerza que salva.
No importa el error, soy grito de lucha,
soy fuego interior. Mil voces me dicen que debo caer,
pero sigo de pie porque sé quién seré.
Sé catrices que marcan mi piel,
pero cuentan historias que no se ven.
De cada derrota aprendí a luchar,
de cada error aprendí a volar.
Los muros que intenten frenarme a andar
serán los peldaños para avanzar.
Hoy soy la voz de quien ya no habló,
la esperanza de todo lo que quedó.
No hay montaña que no pueda escalar.
Ni océano imposible de cruzar.
Si la esperanza arde en tu interior,
nada detiene al guerrero del dolor.
Renaceré de cada herida.
Mi voz será fuerza, mi alma será vida.
Aunque el destino me quiera apagar.
Soy tempestad que no deja de andar.
Caminaré contra el viento y la marea.
Porque la fe en mí nunca flaquea.
Aunque el mundo intente verme caer.
Una y mil veces yo renaceré.
Renaceré aunque todo se pierda.
Mi espíritu grita, mi fuerza se encienda.
No hay prisión que encierre mi verdad.
Soy libertad en la veresidad.
Caminaré contra el tiempo y la marea.
Mi voz será el fuego que todo libera.
Aunque el mundo me intente romper.
Una y mil veces yo renaceré.