(Verse 1)
Mi Elena, María Elena Urrutia Hernández, mi amor, mi dulce calma,
el dolor te envuelve, como una fría y oscura palma.
La partida de tu madre… el vacío es inmenso, lo siento en mi alma.
Pero aquí estoy, mi amor, para ser tu hoguera, tu llama. Recuerdo sus manos, esas manos que tejiendo historias,
llenas de amor y sabiduría, dibujaban el mapa de tu vida, con sus glorias.
(Chorus)
El tiempo no borra, Elena, pero suaviza la herida,
y en mi abrazo, mi amor, encontrarás tu salida.
Tu madre, una estrella ahora, brilla en la noche oscura,
y su amor te acompaña, una luz pura, una guía segura. Siento su ausencia, como si una parte de mi también se fuera,
pero su amor persiste, Elena, en cada brisa, en cada flor, te lo juro.
(Verse 2)
Recuerdo su sonrisa, un sol que calentaba el alma,
su voz, una melodía, que siempre nos abrazaba.
Sus consejos sabios, una brújula en tu camino,
guíandote con amor, en cada paso, en cada destino. Sé que la extrañas tanto, que el silencio te ahoga,
pero en mis brazos, mi amor, encontrarás una aurora, un nuevo comienzo, sin olvidar su gloria.
(Chorus)
El tiempo no borra, Elena, pero suaviza la herida,
y en mi abrazo, mi amor, encontrarás tu salida.
Tu madre, una estrella ahora, brilla en la noche oscura,
y su amor te acompaña, una luz pura, una guía segura. Siento su ausencia, como si una parte de mi también se fuera,
pero su amor persiste, Elena, en cada brisa, en cada flor, te lo juro.
(Bridge)
No estás sola, mi vida, juntos caminaremos,
en este sendero triste, con fuerza nos guiaremos.
Mi amor te sostendrá, como un roble firme y fuerte,
y juntos superaremos, esta prueba, esta muerte. La vida sigue su curso, a veces dolorosa, a veces bella,
pero el amor que compartiste, perdurará, eso es innegable, Elena. Aprendamos de su ejemplo, de su fuerza y su bondad,
y llevemos su luz con nosotros, en cada paso de la jornada.
(Chorus)
El tiempo no borra, Elena, pero suaviza la herida,
y en mi abrazo, mi amor, encontrarás tu salida.
Tu madre, una estrella ahora, brilla en la noche oscura,
y su amor te acompaña, una luz pura, una guía segura. Siento su ausencia, como si una parte de mi también se fuera,
pero su amor persiste, Elena, en cada brisa, en cada flor, te lo juro.
(Outro)
María Elena Urrutia Hernández, mi amor, mi dulce sueño,
llora si lo necesitas, pero recuerda que no estás sola, eso es bueno.
Con mi amor te abrigo, te cuido y te protejo,
y el recuerdo de tu madre, en mi corazón lo reflejo. Y aunque el dolor perdure, su amor será nuestra guía,
un faro en la oscuridad, que nos iluminará por siempre, mi Elena, mi amor. Te amo, mi amor. Quiero verte bien, cariño mío.