[Verso 1 - íntimo, voz y piano]
Ella dejó una carta en la ventana;
la lluvia la leyó antes que su mano.
El andén cerrado al amanecer, una estación sin horario,
un billete olvidado entre dos deseos y un diario.
Se mira en el espejo y evita la mirada,
los ojos le pesan por heridas no contadas.
La familia puso mapas en su piel, dijeron “no es tiempo”,
la distancia hizo un muro, el miedo cerró el viento.
[Pre-Coro - creciente]
Ella cae en su tristeza como en un cuarto sin luz,
él vive dormido, su espíritu aún no despierta a la brújula.
Ninguno hizo méritos para salir de su infierno privado,
ambos repiten elecciones que los tienen encadenados.
[Coro - anthemico]
Ecos del destino llamando a los dos,
almas que ardieron pero nunca cruzó su voz.
Miles de muros en este mundo y en la piel,
ella pierde la fe, él aún no sabe nacer.
¿Se conocieron o sólo se rozaron las almas?
¿Fue un casi encuentro o un silencio que inflama?
[Verso 2 - íntimo, guitarra y un leve ritmo]
Hay una plegaria que nunca tuvo respuesta,
un hueco en la casa donde aún huele a apuesta.
Él carga un pasado con cicatrices de trabajo,
trauma que le enseñó a huir antes del atajo.
Ella guarda cartas que nunca fueron enviadas,
hay una mano que se queda a mitad de la escalera.
Las elecciones: caminos que arrojaron piedras,
familia, honor, miedo: calendarios con fechas.
[Pre-Coro 2 - tensión creciente]
Ella evita el reflejo, no quiere ver la grieta,
él lee mapas viejos donde su alma está quieta.
No hacen méritos, no se atreven al fuego,
se contentan con sombras, con promesas de un juego.
[Coro - más fuerte]
Ecos del destino llamando a los dos,
almas que ardieron pero nunca cruzó su voz.
Miles de muros en este mundo y en la piel,
ella pierde la fe, él aún no sabe nacer.
¿Se conocieron o sólo se rozaron las almas?
¿Fue un casi encuentro o un silencio que inflama?
[Puente - frágil, casi un susurro, voz desnuda]
Recuerdo: ella pasó por la estación a las siete,
él llegó tarde, la puerta cerró con su risa pendiente.
Un farol parpadeó y el vagón arrancó la historia,
una mano extendida que no alcanzó la memoria.
Tal vez sus almas se rozaron en un cruce sin luces,
una sombra dijo “ve” y el miedo fue la excusa.
[Coro - final, pleno, orquestación y coros]
Ecos del destino llamando a los dos,
almas que ardieron pero nunca cruzó su voz.
Miles de muros en este mundo y en la piel,
ella pierde la fe, él aún no sabe nacer.
¿Se conocieron o sólo se rozaron las almas?
¿Fue un casi encuentro o un silencio que inflama?
[Outro - tenue, piano y cuerdas suaves]
Aunque no se hayan visto en la luz de este siglo,
las esencias no se rinden: laten bajo el sigilo.
Ella suelta la carta, la lluvia la vuelve mar,
él sigue dormido, pero algo empieza a respirar.
Ecos del destino que no acaban de callar,
quizá en otra vuelta, quizá en otro lugar;
pero mientras tanto sus almas no han de ceder:
una promesa sin mérito, un fuego que insiste en ser.