Se acabó la tinta en mi plumaje
Se secó la flor de mi jardín
Ya no quedan fuerzas pa' este viaje
Ni la fe que me trajo hasta aquí
Con el alma rota y desvelada
Y el orgullo hecho mil pedazos
Le entregué mi vida, mi alborada
Y hoy me quedan solo los fracasos.
(Pre-Coro)
Desde niño, te adoraba, mi ilusión
Te seguía como un perro fiel
Y aunque el mundo me dijera "no",
Yo te daba mi dulce y mi miel.
Me casé contigo, ¡qué ironía!
Pensando que el amor nos salvaría,
Pero tú, mi amor, mi fantasía,
Solo ves mi sombra, mi agonía.
(Coro - Mariachi a todo lo que da, con trompetas potentes y violines melancólicos)
¡Ay, mujer, mi amor, mi desventura!
¿Qué más quieres que te ofrezca el corazón?
Si agoté mi fe, mi propia cordura,
Por tu amor que no tiene razón.
He quemado mi último cartucho,
Ya no hay fuego que avive esta pasión.
Tus desprecios me hicieron un estropajo,
¡Y en tus ojos solo hay desilusión!
(Verso 2)
Te busqué en las noches, en el alba,
Con mil rosas y con mil promesas.
Te bajé la luna, las estrellas,
Y tú solo viste mis flaquezas.
Me dijiste "hombre sin talento",
"Pobre diablo, sin valor alguno".
Y mi amor, que era como un monumento,
Se volvió ceniza y desconsuelo.
(Pre-Coro)
Desde niño, te adoraba, mi ilusión
Te seguía como un perro fiel
Y aunque el mundo me dijera "no",
Yo te daba mi dulce y mi miel.
Me casé contigo, ¡qué ironía!
Pensando que el amor nos salvaría,
Pero tú, mi amor, mi fantasía,
Solo ves mi sombra, mi agonía.
(Coro - Mariachi a todo lo que da, con trompetas potentes y violines melancólicos)
¡Ay, mujer, mi amor, mi desventura!
¿Qué más quieres que te ofrezca el corazón?
Si agoté mi fe, mi propia cordura,
Por tu amor que no tiene razón.
He quemado mi último cartucho,
Ya no hay fuego que avive esta pasión.
Tus desprecios me hicieron un estropajo,
¡Y en tus ojos solo hay desilusión!
(Solo de trompeta con acompañamiento de guitarrón y vihuela, melancólico pero con fuerza, seguido por un solo de violín que emula el lamento.)
(Puente)
Y aunque duele, tengo que aceptarlo,
Que este amor ya no tiene final.
Voy a arrancar mi alma para dársela
A otro sendero, a otro caudal.
No más lágrimas, no más reproches,
Que la vida sigue, aunque te vayas.
Ya no quiero más noches sin coches,
Donde mi alma en pedazos me fallas.
(Coro Final - Mariachi con toda la energía, con un final apoteósico y lleno de resignación, pero con un dejo de fuerza renovada)
¡Ay, mujer, mi amor, mi desventura!
¿Qué más quieres que te ofrezca el corazón?
Si agoté mi fe, mi propia cordura,
Por tu amor que no tiene razón.
He quemado mi último cartucho,
Ya no hay fuego que avive esta pasión.
Tus desprecios me hicieron un estropajo,
¡Y en tus ojos solo hay desilusión!