[Verso 1]
Nacida bajo Venus, jardín de rosas en mi piel,
perfume de Afrodita, terciopelo y miel.
Mis manos son tierra, raíces que saben esperar,
cada pétalo que toco recuerda tu caminar.
[Pre-Coro]
Siento en mi aliento un amanecer de Marte al pasar,
brasas que no queman, solo me invitan a soñar.
Tu armadura en el viento, tu impulso al despertar,
una sonrisa que hiere y vuelve a curar.
[Coro]
Eres fuego que respeta mi tierra, no me quemas, me elevas,
fuego que forja mis días y calma mis noches nuevas.
Tus ojos, arena de guerra y paz, me miran y me devuelven,
porque eres llama que entiende que mi suelo es lo que sostiene.
[Verso 2]
Hablas y traes el olor de campos que ya cultivé,
un recuerdo olfativo: incienso, vino y piel.
Dices mi nombre como un rito, y mi alma responde fiel,
como si en otra vida ya hubiéramos sido un mismo laurel.
[Pre-Coro]
Tus manos, manos de forja, manos de bronce y de mar,
acarician como pétalos que en la tierra quieren quedar.
No busques más batallas que lastimen mi lugar,
tu vigor es amanecer que a mis raíces hace cantar.
[Coro]
Eres fuego que respeta mi tierra, no me quemas, me elevas,
fuego que forja mis días y calma mis noches nuevas.
Tus ojos, arena de guerra y paz, me miran y me devuelven,
porque eres llama que entiende que mi suelo es lo que sostiene.
[Puente — Ella]
¿Dónde estuviste toda mi vida, amor? —susurro entre rosas y miel—
¿Por qué tardaste tanto en cruzar este laurel?
Ahora que estás aquí, no te vayas, quédate a sembrar,
nuestros nombres en la misma raíz, tú mi sol, yo tu hogar.
[Interludio — Él]
(Él:)
Yo soy tuyo y tú mía, lo confieso sin papel ni laurel,
he soñado tus besos, sabor a miel, beso que fue rebel.
Tu voz fue mapa en mi noche, tu cuerpo faro en mi guerra,
te busqué en cada aurora, en cada esquina de la tierra.
[Verso 3]
Ella responde con la memoria en la piel y en el pan:
mi alma tauro guarda la voz, tu acento es mi afán.
Recuerdo un campo de estrellas donde tu risa era un mar,
la luna solía visitarme y a ti me venía a nombrar.
[Pre-Coro]
No eres imperfecto, eres fuego que respeta un río fiel,
no me quemo, me humedezco y crezco bajo tu piel.
Esa lealtad que pides, que sea pacto de dos mieles,
mis manos son tu refugio, tus manos mi porvenir y hieles.
[Coro — Variación]
Eres fuego que respeta mi tierra, me elevas sin arder,
eres amanecer en armadura que me deja florecer.
Tus ojos son brasas que iluminan mi antiguo ser,
siempre tuyo, siempre mía: en este pacto hemos de creer.
[Puente Final — Dueto]
(Ella) Donde estabas, mi amor, bésame como quien reza al sol,
(Él) He soñado tu sonrisa, he llevado tu nombre en mi tambor.
(Ella) No te vayas ahora, quédate, planta tu voz en mi voz,
(Él) Yo soy tuyos y tú mía, en mi pecho llevas mi ardor.
[Coro Final — Coda]
Eres fuego que respeta mi tierra, no me quemas, me elevas,
eres la forja y la tregua, la promesa que me enhebras.
Tus ojos, ya no extraños, son hogar donde muere el temor,
bendita mujer Tauro, en tu abrazo me rindo al amor.
[Outro]
Te amo y lo sabes, vo