The song is called, The End of a Cycle
Se rompió el cristal, lo vi caer, Hubo un silencio que dolió aprender,
Pero en cada herida, entendí la señal, Que el fin de un ciclo, es un nuevo portal.
Y si el miedo me toca, ya no me detiene, Porque mi fuerza hoy nace y me sostiene,
Ya no soy sombra de lo que fue ayer, Soy mi propio sol, listo para crecer.
Llevo con mi, un cofre de momentos, Tristas que guardo, claros juramentos.
No son anclas que me atan al pasado, Son estrellas que el camino han iluminado.
El haya esta salvo, en un rincón preciado, Ni el tiempo, ni el olvido, lo han borrado.
Y doy gracias, por lo que fui y lo que seré, Por cada paso, cada lección encontré.
Gracias por la dicha, y también por la tormenta, Que me enseñó a ser libre.
A ser más fuerte, más atento, Mi corazón hoy canta, sin rencor ni espina,
Por el valor de lo vivido, que hoy me encamina.
He aprendido a volar, y la vida me sonríe, Porque el mayor regalo, es quien soy, aquí y ahora.
Gracias a ti, a cada escena compartida, Por la luz que pusiste en mi vida.
Aunque el rumbo cambie, y haya otra distancia, Queda la nobleza, queda la elegancia,
De saber que hubo un nosotros, sincero y real, Un legado de afecto, que no tiene igual.
Y sin mirar atrás, con dolor reproche, Solo con la paz, que trae una buena noche.
Me dio conmigo, un cofre de momentos, Risas que guardo, claros juramentos.
No son anclas que me atan al pasado, Son estrellas que el camino han iluminado.
El haya esta salvo, en un rincón preciado, Ni el tiempo, ni el olvido, lo han borrado.
Y doy gracias, por lo que fui y lo que seré, Por cada paso, cada elección que entré.
Gracias por la dicha, y también por la tormenta, Que me enseñó a ser libre, a ser más fuerte, más atento.
Mi corazón hoy canta, sin rencor ni espina, Por el valor de lo vivido, que hoy me encamina.
He aprendido a volar, y la vida me sonríe, Porque el mayor regalo, es quien soy, aquí y ahora.
Dejo ir lo que pesa, me quedo con el brillo, Este nuevo comienzo, es mi mejor anillo.
Sin culpas ni sombras, la mirada hacia adelante, Con la certeza de un alma, que es fuerte y vibrante.
Y doy gracias, por lo que fui y lo que seré, Por cada paso, cada elección que entré.
Gracias por la dicha, y también por la tormenta, Que me enseñó a ser libre, a ser más fuerte, más atento.
Mi corazón hoy canta, sin rencor ni espina, Por el valor de lo vivido, que hoy me encamina.
He aprendido a volar, y la vida me sonríe, Porque el mayor regalo, es quien soy, aquí y ahora.
Aquí y ahora, más fuerte, aquí y ahora, El valor de lo vivido, es mi nueva melodía.